Externalizas tu Dirección Comercial de extremo a extremo. La construimos, la dirigimos y la ejecutamos — con el método y Prospector dentro. Resultados desde el mes 6. Sin riesgo. A mitad de coste que montar el equipo en plantilla.
La externalización punta a punta: toda tu gestión comercial, dirigida desde fuera con criterio único, KPIs, SLAs y seguimiento continuo. No un rol suelto — el sistema completo desde el día uno, con Prospector embebido. Tú te dedicas a facturar.
¿Ya tienes estructura y solo hay que corregir tramos, o una campaña concreta? Dividimos el trabajo por fases, sin comprometer todo el sistema.
Webs que venden desde tu posicionamiento: mensaje, SEO, analítica y diseño. No plantillas — arquitectura de conversión.
La herramienta para operarla in-house, con implantación y formación de tu equipo. Se coloca por encima de tu stack y lo alimenta.
No es un rol suelto ni una consultoría a trozos. Es la función comercial entera —del mercado al cierre— organizada en cuatro módulos que trabajan como un solo sistema.
Contratas el sistema entero, o solo el módulo que te falta. La dirección y el criterio son siempre los mismos.
Una cadencia de cuatro tiempos — del ruido, a la estructura. No vendemos fases: vendemos el resultado de cada una y por qué tiene sentido económico.
Sabes exactamente por qué no estás creciendo.
Vemos la estructura bajo el ruido y cuantificamos dónde se pierde el crecimiento.
Una dirección clara, menos dependencia de personas.
Diseñamos la máquina del mercado al cierre y demostramos valor temprano.
Tu equipo empieza a vender distinto.
La ponemos a funcionar y la dirigimos: forecast fiable, cuota en objetivo, Prospector desplegado.
Multiplicas capacidad sin ampliar el equipo.
El sistema mejora solo cada trimestre. El interés compuesto del método.
Eliges cuánta estructura externalizas. A más dedicación, más alcance y más KPIs — con la misma dirección y el mismo sistema.
Los KPIs son la referencia del modelo operativo, no una promesa contractual.
Cada fase termina en algo real que se queda en tu empresa —aunque un día dejemos de trabajar juntos. Tangible, tuyo y funcionando.
Cómo se vende aquí, escrito. El criterio comercial hecho documento, replicable por cualquiera del equipo.
Tu cliente ideal y sus buyer personas en un mapa accionable, no en una intuición.
La arquitectura comercial completa: del mercado al cierre, con roles, procesos y SLAs.
Pipeline, forecast y KPIs en vivo. Previsión fiable, no una hoja de cálculo optimista.
El guion de prospección a cierre, con sus secuencias multicanal listas para ejecutar.
El OS comercial montado sobre tu stack y alimentándolo, con el equipo formado.
Dónde se pierde el crecimiento y con qué prioridad se corrige cada fuga.
Qué se hace, en qué orden y con qué impacto esperado. Con hitos y responsables.
No compras un diagnóstico:
compras saber exactamente por qué no estás creciendo.
No compras una estrategia:
compras una dirección clara y menos dependencia de personas.
No compras implementación:
compras que tu equipo empiece a vender distinto.
No compras software:
compras multiplicar tu capacidad sin ampliar el equipo.
Seis meses — el tiempo que tarda el sistema en madurar y dar resultados visibles. A partir de ahí, reversible con preaviso. No es un vínculo laboral: es un servicio.
Sí. Si ya tienes estructura y solo hay que corregir tramos, entramos con servicios puntuales por tiempo. El ADN —punta a punta— es para quien quiere externalizar la función completa.
Desde el mes 6 de forma consistente, con quick wins antes. Trabajamos con KPIs y SLAs comprometidos desde el inicio, así que el avance es medible cada mes.
Perfecto: no sustituimos, dirigimos y hacemos útil lo que ya tienes. Prospector se coloca por encima de tu stack y lo alimenta; el equipo gana un sistema y un criterio común.
Por dedicación (25 o 40 h/semana), no por conversión. Así el incentivo es hacer funcionar el sistema, no venderte leads caros. Un variable del 5 % del margen alinea el resultado.
Una conversación, no una demo. Vemos si Vertex es para tu empresa — con criterio, no con presión.