No es una consultora más. Es un sistema nacido de haber vivido el problema desde dentro — en todos los puestos.
Vertex existe porque la mayoría de las empresas no tienen un problema de mercado: tienen un problema de estructura.
Lo sé porque llevo veinticinco años vendiendo tecnología desde casi todos los asientos: empecé prospectando a puerta fría y acabé dirigiendo la operación comercial entera, pasando por grandes cuentas, preventa y canal. Y en todas partes veía la misma escena — buen producto, buen equipo, oportunidades enormes… y un montón de ellas evaporándose por el camino sin que nadie supiera del todo por qué.
Tardé años en entender que el problema casi nunca era la persona. Recuerdo cierres que se perdieron no porque el comercial fuera malo, sino porque una promesa hecha en una llamada de enero no llegó a ningún sistema y en marzo ya no se acordaba ni quien la hizo. La empresa no fallaba por una persona; fallaba porque nadie había diseñado el sistema completo — personas, procesos, información y decisiones funcionando como una sola cosa.
Por eso monté Vertex: no para ser otra consultora que entrega un informe y se va, sino para ser la empresa que a mí me habría gustado encontrar cuando estaba al otro lado. Menos reuniones y menos informes; más sistema — algo que se pueda repetir, medir y escalar sin depender de que un mes tengas suerte.
La ventaja de Vertex no es haber vendido mucho: es haber ocupado cada eslabón de la cadena comercial. Cada puesto enseña un ángulo distinto de por qué los equipos venden por debajo de su potencial. Vertex es la síntesis de todos ellos — por eso es una firma que escala, no una agenda que depende de una persona.
Procesos B2B complejos, ciclos de venta de tres a doce meses, en industria, distribución, logística, tecnología, servicios y sanidad. Donde coordinar ventas, preventa, dirección y partners es exactamente lo que cierra —o no— la operación.
Y no lo digo desde la teoría. He vendido y dirigido dentro de grandes integradores como HP e IBM, he sacado adelante proyectos con compañías como Quirón Salud, Campsa, FCC o BBVA, y he ganado más de 50 clientes pyme en casi todos los sectores — proyectos a medida, software estándar, IaaS y SaaS. Grandes cuentas y pequeña empresa, venta compleja y ciclo corto: he estado en las dos orillas, y por eso sé exactamente qué se cae en cada una.
Ahí es donde un sistema marca la diferencia entre una buena oportunidad y un ingreso. Y ahí es donde Vertex trabaja.

Esto lo escribo yo, no un departamento de marketing. Vertex es nueva; mi oficio, no. Si algo de lo que cuento aquí te suena a tu empresa, la conversación la tendrás conmigo — no con un comercial.
Si esto te suena a tu empresa, hablemos — con criterio, no con presión.